Revisado por el Dr. Aaron Ortecho, médico general — CMP 088891.
La diarrea aguda en adultos suele deberse a una gastroenteritis —lo que muchas personas llaman infección estomacal o intestinal—, y en la mayoría de los casos se resuelve en pocos días. Esta guía explica qué tipos de diarrea existen, por qué se produce, cómo se trata, qué comer y qué señales indican que hace falta atención médica.
Según la Organización Mundial de la Salud, la diarrea es la deposición, tres o más veces al día —o con una frecuencia mayor que la normal para la persona—, de heces sueltas o líquidas.
La gastroenteritis es la inflamación del estómago y del intestino, casi siempre por una infección, y es la causa más frecuente de diarrea aguda en adultos. Además de diarrea, suele causar náuseas, vómitos y dolor abdominal.
La OMS distingue tres formas clínicas de diarrea:
Cuando la diarrea se prolonga más de cuatro semanas se habla de diarrea crónica, que suele tener otras causas y necesita un estudio distinto. Esta guía se centra en la diarrea aguda.
El aspecto de las deposiciones orienta al médico, pero no permite hacer un diagnóstico por cuenta propia:
En cualquiera de estos casos no conviene usar antidiarreicos ni automedicarse. La diarrea con sangre y las deposiciones negras sin una causa clara necesitan una evaluación médica pronta, y si se acompañan de fiebre alta, dolor abdominal intenso, mareo o signos de deshidratación, hay que acudir a emergencia.
La causa más frecuente de diarrea aguda es una infección por virus —la llamada gastroenteritis viral—, entre ellos el norovirus, una de las causas más comunes de vómitos y diarrea en adultos. También puede deberse a bacterias o, con menos frecuencia, a parásitos, muchas veces a través de agua o alimentos contaminados. Con menos frecuencia, la diarrea se relaciona con medicamentos —como algunos antibióticos— o con intolerancias alimentarias.
La combinación de vómitos y diarrea hace que se pierdan líquidos con rapidez. Por eso el principal riesgo de la gastroenteritis es la deshidratación.
La gastroenteritis infecciosa es contagiosa. Se transmite al consumir agua o alimentos contaminados, al tocar superficies contaminadas y llevarse las manos a la boca, o por contacto cercano con una persona enferma. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), una persona con norovirus puede seguir transmitiéndolo incluso dos semanas o más después de sentirse mejor, por lo que lavarse las manos sigue siendo importante durante la recuperación.
La gastroenteritis viral suele durar pocos días: según los CDC, la mayoría de las personas con norovirus se recupera en uno a tres días. Algunas gastroenteritis, sobre todo las de origen bacteriano, pueden prolongarse más. Si la diarrea no mejora con el paso de los días o dura más de una semana, conviene una evaluación médica.
En la mayoría de los adultos, el tratamiento consiste en reponer los líquidos perdidos y aliviar los síntomas mientras el cuadro se resuelve:
Sobre los medicamentos:
No hace falta ayunar. Lo recomendable es comer en pequeñas cantidades y elegir alimentos que se toleren bien, como arroz, fideos, papa sancochada, pollo sin piel, pan, plátano o manzana sancochada sin cáscara. Por unos días conviene evitar las frituras y comidas grasosas, los picantes, el alcohol, el café y las bebidas muy azucaradas.
Es una alimentación basada en alimentos de fácil digestión, bajos en fibra y en grasa, como los mencionados arriba. Puede ayudar a tolerar mejor la comida en los primeros días, pero no es necesario seguirla de forma estricta ni por mucho tiempo: a medida que los síntomas mejoran, lo recomendable es volver progresivamente a la alimentación habitual.
Acude de inmediato a un servicio de emergencia presencial si tienes:
Estos signos pueden indicar deshidratación grave u otra causa que requiere atención urgente. En esos casos no corresponde esperar una consulta virtual.
Sin signos de alarma, conviene consultar cuando:
¿Tienes síntomas y no puedes acudir a un consultorio?
Un médico colegiado y habilitado puede evaluarte hoy por llamada o videollamada, todos los días de 8 a. m. a 10 p. m. Si por tu cuadro y tu trabajo corresponde reposo, te lo indica y emite tu certificado de descanso médico.
Como la gastroenteritis infecciosa es contagiosa, además de cómo te sientes importa el riesgo de transmitirla. Los CDC recomiendan no preparar ni manipular alimentos para otras personas, ni cuidar a otros, hasta al menos 48 horas después de que desaparezcan los síntomas. Es una recomendación especialmente relevante para quienes trabajan con alimentos o en atención de salud.
En otros puestos, la decisión depende de la intensidad de los síntomas, del estado de hidratación y de las exigencias del trabajo. Si corresponde un periodo de reposo, lo determina el médico en la evaluación.
Si quieres saber cómo funciona el descanso médico, quién puede indicarlo y quién paga esos días, lo explicamos en la guía sobre el descanso médico. Y si necesitas que un médico te evalúe, aquí te contamos cómo es el certificado de descanso médico que emiten nuestros médicos cuando la evaluación lo justifica.
El Código de Ética y Deontología del Colegio Médico del Perú establece que la consulta presencial es la forma óptima de atención, y que la telemedicina corresponde cuando el encuentro presencial no es posible (artículo 78): por ejemplo, cuando el malestar impide desplazarse.
En una diarrea aguda, la evaluación se basa en la historia clínica: desde cuándo tienes los síntomas, cuántas deposiciones y vómitos has tenido, si puedes retener líquidos, si hay fiebre o sangre, qué comiste en los días previos y qué enfermedades o medicamentos tienes. Con esa información, el médico te da las indicaciones y el tratamiento que correspondan. Si considera que el examen físico es indispensable —por ejemplo, ante un dolor abdominal intenso— o que necesitas exámenes o atención presencial, te lo indica y te orienta sobre a dónde acudir. Puedes ver más detalles del servicio en consulta médica virtual.
En la diarrea aguda por gastroenteritis, lo más importante no es cortarla sino evitar la deshidratación: tomar sales de rehidratación oral, comer según la tolerancia y dar tiempo a que el cuadro se resuelva, lo que suele ocurrir en pocos días. Los medicamentos para detenerla no siempre están indicados y conviene que los decida un médico.
Sí, cuando es de origen infeccioso. Se transmite por agua o alimentos contaminados, por superficies y por contacto cercano con una persona enferma. Lavarse las manos con agua y jabón es la medida más importante para no contagiar a otros.
No se recomiendan para hidratarse. Las gaseosas y los jugos tienen mucha azúcar y pocas sales, y pueden empeorar la diarrea. Para reponer líquidos lo indicado son las sales de rehidratación oral; tampoco las bebidas deportivas las reemplazan.
En la mayoría de los casos no. La gastroenteritis más frecuente es viral y los antibióticos no actúan sobre los virus. Tomarlos sin indicación no acelera la recuperación y favorece la resistencia a los antibióticos.
¿Necesitas una evaluación médica y no puedes acudir a un consultorio?
En Thaniy atendemos todos los días de 8 a. m. a 10 p. m., de forma virtual, con médicos colegiados y habilitados. Tras la evaluación recibes tus indicaciones y, si corresponde, tu receta y tu certificado de descanso médico. Puedes escribirnos para agendar tu consulta o para resolver una duda antes.
Actualizado en septiembre de 2026. Esta guía es informativa y no reemplaza la evaluación de un médico. Fuentes: Organización Mundial de la Salud, nota descriptiva «Enfermedades diarreicas» (marzo de 2024), y Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.
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